Tipos de Revestimientos de Pared en Madera

Los revestimientos para pared en madera y/o productos derivados con fines decorativos son una solución increíblemente versátil para todo tipo de proyectos. Con ellos podemos conseguir desde el ambiente clásico en el que muchos piensan al hablar de paredes recubiertas con maderas, pasando por diseños a media altura con los que alcanzar infinitas posibilidades para decorar una casa, o originales diseños con los que conseguir una sensación de exclusividad y estilo.

Estos tipos de revestimientos para paredes suelen utilizarse también en techos. Normalmente con el mismo diseño que se ha utilizado en las paredes, aunque es frecuente también cambiar el color utilizado.

Ventajas de Usar Madera para Revestir Paredes

  • Aislamiento Térmico y Acústico. La madera es una aislante natural, de ahí que se la use en muchas ocasiones para este fin independientemente de la estética.
  • Rapidez y Facilidad de instalación. La utilización de rastreles, anclajes y otros herrajes facilita mucho la instalación. Lo cual también repercute también en el coste.
  • Gran variedad de diseños y texturas. Especialmente gracias a la utilización de tableros.
  • Muy fácil de limpiar.

¿Qué tipos de revestimientos para paredes en madera existen?

A la hora de decorar utilizando estos tipos de revestimientos para pared tenemos diferentes opciones:

  • Panelar utilizando tableros o tablas. Se trata de la forma más sencilla y económica de revestir paredes con madera. Las posibilidades son infinitas ya que por un lado podemos recurrir a la inmensidad de diseños existentes en melaminas o similares. También a tableros en bruto sobre los que aplicar lacas, pinturas o incluso barnices. Una forma de conseguir la tan deseada apariencia y textura natural de la madera de forma mucho más económica es recurrir a chapas de madera o tableros rechapados. Esto son basicamente tableros de coste inferior a la madera maciza (aglomerados, mdf, contrachapados…) sobre el que se pega una chapa de madera natural. Sobre esta se podrá aplicar posteriormente el acabado que deseemos.
  • Laminados para paredes. Se trata de lamas preparadas, con o sin sistema de clic, y multitud de diseños. Es un producto similar al suelo laminado. Su instalación es muy fácil, existen diseños prácticamente para cualquier estilo que nos planteemos (melaminas, piel, creatividades, imitaciones de madera, etc) y bien tratadas y preparadas para tener una serie de características adicionales. Sistemas de sujeción sin rastreles, tratamientos antihumedad, insonorización, etc.
  • Machihembrados. Este método consiste en utilizar tablas de madera a las que se les ha practicado una serie de rebajes o mecanizados que permiten encajaras. Los acabados suelen ser a base de barnices o pinturas. El resultado final y el coste dependen en gran medida de la madera utilizada y del acabado que se aplique. Se puede conseguir un ambiente muy clásico y con mucho estilo utilizando maderas nobles y barnices que resalten las características de estas maderas. Por otro lado ambientes increíblemente rústicos con otras maderas, tratamientos y sistema de machihembrado.

Revestimientos de Vinilo que Imitan Madera

Las superficies de vinilo se han ido haciendo muy populares, especialmente en suelos, aunque también pueden utilizarse para revestir paredes.

Presentan algunas características interesantes entre las que destacan su resistencia a la humedad y sus diseños cada vez más realistas.

Estas dos características nos permitirían tener la apariencia de una pared de madera incluso en cocinas y baños. Habitaciones en las potencialmente podríamos tener problemas con la madera derivados de la humedad.

Este tipo de revestimientos vinilícos están disponibles en multitud de diseños, no solo madera. Normalmente vienen listos para pegarse directamente sobre la pared, por lo que la instalación es muy rápida y sencilla.

Recomendaciones para la instalación de revestimientos de pared

Las características que se buscan en la madera para su uso como revestimiento de pared no son las mismas que se buscarían para el suelo o el mobiliario. La resistencia, tanto a los golpes como a la torsión pasan a un segundo plano, primando cualidades como mejor acabado y mecanizado, y buen comportamiento frente a la humedad. Un material muy utilizado es el mdf hidrófugo, precisamente por estos motivos, fácil de trabajar, mecanizar, muy buen acabado y con resistencia a la humedad.

En cuanto a la pared donde se realizará la instalación debemos confirmar que no tiene humedades. Ni la mejor de las maderas es completamente inmune a la humedad. Un error muy común es utilizar revestimientos de pared para ocultar la humedad sin ponerle freno a estas. Esta opción que solo busca un lavado de cara terminará por ser más costosa, ya que al deterioro de la pared habrá que añadir el de la madera utilizada para revestirla.

Desde el punto de vista estético o decorativo no es tendencia revestir todas las paredes, ni siquiera todas las de una única habitación. Los revestimientos de pared en madera se utilizan cada vez como nota de color o acento en un ambiente, donde se combinan con otros materiales o simplemente con las paredes pintadas. Por ejemplo en los dormitorios podemos ver como es la pared donde va el cabecero de la cama la que se reviste con mayor frecuencia. En los pasillos se utilizan revestimientos a media altura. En salones es tendencia revestir la pared hacia donde está enfocada la habitación, normalmente hacia donde apunta el sofá y se encuentra el televisor.

Complementos para revestir paredes con madera

A la hora de utilizar este tipo de revestimientos de paredes decorativo será necesaria la utilización de algunos complementos, los principales son:

  • Rastreles. Estos son guías de madera que se fijan a la pared y sobre los que se fijarán los paneles, lamas o maderas. Estos deberían quedar completamente ocultos cuando se finalice el trabajo.
  • Zócalo o rodapié. En la esquina formada entre el revestimiento y el suelo se coloca normalmente una pieza de madera. Esta tiene por un lado un fin estético y por otro evitar golpes y roces a la pared.
  • Friso. En instalaciones a media altura se suelen utilizar frisos. Son piezas que adornan la parte superior del revestimiento y ocultan el vacío que quedaría entre el rastrel y la pared.
  • Cornisa. Es el remate que se utiliza en la esquina formada entre la pared y el techo.

Mantenimiento

La necesidades para este tipo de revestimiento de pared son limitados, aunque inevitables tratándose de madera.

Para el caso de los revestimientos laminados será suficiente con limpiar de vez en cuando con un trapo humedecido. No es necesario lijar y renovar el acabado, ya que la melamina no lo necesita, y además la dañaríamos. Hay que evitar los productos de limpieza abrasivos, y el agua en exceso.

Para las otras opciones será necesario renovar cada cierto tiempo el acabado que se haya aplicado, normalmente barniz o pintura cada varios años. No se trata de un suelo de madera donde el desgaste es continuo, por ello la frecuencia será mucho menor. Aunque también dependerá de la exposición al sol y otros elementos, como de la calidad del producto aplicado.

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